viernes, setiembre 29, 2006

Problemas ajenos

Es muy fácil opinar y decirle a alguien la "solución" de sus problemas, es realmente muy fácil y me parece que hay dos razones por las que esto es posible. La primera y obvia, porque uno ve las cosas desde afuera, la segunda, porque uno no conoce toda la información y por eso se le hace a uno muy fácil opinar.

Si vemos cuando uno opina porque ve las cosas desde afuera, es totalmente normal, uno puede ver las cosas desde otra perspectiva, usando la lógica y no las emociones, por lo tanto puede pensar mejor y dar una solución que va de acuerdo a "lo que dice el librito", por lo tanto ese tipo de opiniones pueden ser útiles, pero hay que revisar que "el librito" del que da la opinión sea por lo menos similar al "librito" del que va a recibir la opinión.

Por otra parte uno puede opinar de forma muy fácil porque no conoce todas las variantes que tiene o que puede tener la decisión, y lo complicado aquí, es que eso se puede combinar con lo de ver las cosas desde lejos y buscar la solución por lógica y no por emociones. Entonces uno ve las cosas desde afuera y da una solución al problema que le parece muy obvia (a veces si lo es), pero puede ser que esa solución obvia no esté considerando muchas cosas porque se desconocen y yo creo que muchas veces, esas cosas que se desconocen entran más en el ámbito emocional, por lo tanto ya no es una ventaja que opine alguien que ve las cosas desde afuera, porque no comparte las emociones que tiene la persona que tiene el problema, emociones que son factores para tomar la decisión. Por lo tanto cuando uno ve los problemas de otras personas puede que le parezcan triviales, pero a veces las demás personas han pensado un resto de consecuencias al rededor de sus problemas que uno no puede saber porque no está en la cabeza de la otra persona, y aunque conozca demasiado bien a la otra persona, es complicado que sepa absolutamente todas sus situaciones y por lo tanto que haya pensado en las posibles consecuencias en todos los aspectos de cada posible resolución del problema(se ve medio extraño eso, pero me parece que está bien redactado).

Claro que es muy fácil opinar y muchas veces puede que uno tenga razón(pero si consideramos que cualquier problema tiene n soluciones, tal vez de todos modos se hubiera tomado una decisión acertada) y no estoy en contra de opinar, pero como siempre y lo he dicho, debe haber un equilibrio y saber cuándo se puede opinar, cuando esperar para opinar, cuando no meterse para nada y cuando darle unos sapes(no sé si sea con "s" o "z") a alguien porque de plano la está regando y hay la confianza para hacerlo, por el otro lado, también se necesita saber cuándo aceptar una opinión y cuándo no.

2 comentarios:

Danes33 dijo...

Y a pesar de que si se toma con la seriedad necesaria no es tan fácil opinar sobre problemas ajenos, se puede hacer lo posible para encontrar soluciones no tan descabelladas ni tan "obvias"

Anónimo dijo...

Lo peor es que si te piden tu opinion y te hacen caso, pero luego resulta alreves.... esa persona se lo pensara dos veces antes de volverte a pedir una opinion... Como quedas tu? Si solo dijistes aquella opinion lo que esa persona queria escuchar para sentirse mejor? Asi que mejor no meterse o influenciar en decisiones demasiado personales...